Después de quitarse un lunar, la inflamación es lo primero que preocupa. Cuándo se cae la costra, desde cuándo se puede lavar la cara y maquillarse otra vez, cuándo se atenúa la marca roja: son dudas que aparecen una tras otra. En este artículo repasamos en qué orden actúa la eliminación de lunares sobre la piel, qué es una reacción normal durante los días siguientes y en qué nos fijamos para decidir el momento de volver a la rutina.

Primero, la conclusión

La eliminación de lunares suele ser un procedimiento breve que se realiza en consulta en una sola visita y, como se hace con anestesia, el dolor durante el procedimiento no es intenso (guía de Cleveland Clinic). Durante los días posteriores la zona puede escocer o arder, y pueden superponerse el enrojecimiento, la inflamación y una costra fina. La velocidad de recuperación y el momento de volver a la rutina dependen del tamaño y la profundidad del lunar, de la zona y de si se trata de una escisión o de un afeitado. Deje que la costra caiga sola y, si el lunar vuelve a aparecer en la zona tratada, no lo considere solo un tema estético: acuda a consulta de inmediato (guía de la American Academy of Dermatology).

¿Cómo actúa la eliminación de lunares sobre la piel?

No todos los lunares son iguales. La mayoría no necesita tratamiento, pero se considera la eliminación cuando roza con la ropa, resulta antiestético o se sospecha cáncer de piel (guía de la American Academy of Dermatology). Antes de eliminarlo se examina la piel con detalle y, si hace falta, se fotografía el lunar para compararlo después o se observa con un dermatoscopio (un instrumento que amplía la superficie de la piel) (guía de Cleveland Clinic).

Dos cortes de piel: uno con un lunar sobresaliente y otro afeitado al ras

Los métodos se dividen en dos grandes grupos. La escisión quirúrgica separa el lunar junto con una parte de piel sana alrededor tras anestesia local y, una vez detenido el sangrado, se sutura si es necesario. El afeitado rebana con una hoja de bisturí la parte que sobresale, dejándola al ras. La diferencia decisiva es que el tejido obtenido mediante escisión puede examinarse al microscopio para comprobar si hay células cancerosas (guía de la American Academy of Dermatology, guía de Cleveland Clinic).

Por eso, a la pregunta «¿puedo eliminar primero con láser un lunar sospechoso?» hay un orden. Si el lunar cambió de tamaño o forma hace poco, pica o sangra, antes de eliminarlo debe confirmarse la naturaleza de la lesión. En ese caso tiene prioridad la escisión con examen del tejido, más que borrar la superficie.

¿Por qué aparece inflamación y cuántos días dura?

Que la zona tratada se hinche y enrojezca es una reacción frecuente después de que la piel recibe calor (artículo sobre láser). Tanto en la escisión como en el láser, en el lugar donde se ha creado una herida se acumula líquido tisular y aparece inflamación, y mientras debajo se forma piel nueva queda el enrojecimiento. El grado y la duración varían según la extensión del procedimiento, el grosor de la piel de la zona y la velocidad de recuperación de cada persona.

Según la guía de Cleveland Clinic, durante los días posteriores al procedimiento puede haber escozor o sensación de ardor en la zona tratada (guía de Cleveland Clinic). Mientras hay inflamación, tocar o presionar la zona con frecuencia no ayuda a la recuperación. En el cuello o el cuerpo, donde la piel es más gruesa y la circulación más lenta que en la cara, la inflamación puede bajar más despacio aunque el lunar sea del mismo tamaño.

Lo importante es la dirección más que la cantidad de inflamación. Si va disminuyendo, puede considerarse parte de la recuperación; pero si con el tiempo se extiende y aumentan la sensación de calor y el dolor, hay que comprobar otras causas.

Costra y apósito regenerador: ¿hasta cuándo hay que cuidarlos?

Tras la eliminación puede formarse una costra fina en la zona. En procedimientos de exfoliación que ordenan la superficie de la piel, la aparición de costras es un curso frecuente (artículo sobre láser). La costra es una barrera natural que cubre la piel en regeneración por debajo, así que conviene dejarla hasta que caiga por sí sola antes que arrancarla. Después del procedimiento la piel está temporalmente sensible, por lo que evitar exfoliaciones fuertes y scrubs irritantes es la base del cuidado (artículo sobre láser).

Cuánto tiempo mantener el apósito regenerador o la protección depende del tamaño y la profundidad del lunar y de si hubo sutura tras la escisión. La escisión y el afeitado tienen formas de herida distintas, así que la protección no puede ser igual. Más que contar días fijos, es más seguro guiarse por los momentos de cambio y de retirada indicados en el centro donde se realizó el procedimiento.

Después de quitar el apósito, la recuperación no ha terminado. La piel recién cubierta aún es sensible a la irritación, así que al lavar la cara no conviene frotar ni tocar la costra o las escamas que queden.

¿Cuándo se puede volver a la rutina?

La eliminación de lunares suele realizarse en consulta y la mayoría termina en una sola visita. En casos poco frecuentes puede necesitarse una segunda visita (guía de la American Academy of Dermatology). Como el procedimiento en sí es corto, la clave para volver a la rutina no está el mismo día, sino en cómo cicatriza la herida durante los días siguientes.

¿Desde cuándo se puede lavar la cara y maquillarse otra vez? Depende de cómo se esté protegiendo la herida. Con sutura y con protección adhesiva el manejo es distinto, así que conviene volver a la rutina habitual dentro del margen indicado antes del procedimiento. Antes de que se cierre la superficie de la herida, evite frotar esa zona o aplicar capas de maquillaje.

El ejercicio y la sauna también influyen en la velocidad de recuperación. Después del procedimiento la piel está temporalmente sensible, por lo que conviene posponer las actividades intensas durante el periodo indicado (artículo sobre láser).

Cicatrices y cambios de pigmentación: ¿cómo reducirlos?

Tener claro desde el principio que la eliminación de lunares es un procedimiento en el que se cambia el lunar por una marca ayuda a ajustar las expectativas de forma realista. La American Academy of Dermatology indica que no se eliminen los lunares uno mismo en casa. Pueden quedar células de cáncer de piel y aumenta el riesgo de cicatriz o infección (guía de la American Academy of Dermatology). Por eso se eliminan en centros médicos con instrumentos estériles.

La hiperpigmentación, un oscurecimiento temporal de la pigmentación tras el procedimiento, puede aparecer sobre todo si la piel es oscura o si se ha tomado el sol recientemente, y en casos poco frecuentes pueden aparecer ampollas, manchas hipopigmentadas, infección o cicatriz (artículo sobre láser). Estos cambios se revelan poco a poco a lo largo de días o semanas más que justo después del procedimiento, así que mantener la fotoprotección y la hidratación durante la recuperación influye en el resultado (artículo sobre inyecciones de colágeno).

Si el lunar vuelve a crecer en la zona tratada, hay que acudir de inmediato a consulta. La recaída puede ser señal del tipo más grave de cáncer de piel (guía de la American Academy of Dermatology). La recaída se comprueba a lo largo de semanas o meses, no justo después del procedimiento.

Tabla 1 Cicatrices y cambios de pigmentación: ¿cómo reducirlos?
Método Cómo se realiza Para qué lunares se considera Qué vigilar después
Escisión quirúrgica Tras anestesia local se separa el lunar junto con una parte de piel sana alrededor y, una vez detenido el sangrado, se sutura si es necesario Lunares grandes y profundos, lesiones sospechosas que requieren biopsia Tensión y enrojecimiento de la sutura, resultado de la biopsia
Afeitado Se rebana al ras con una hoja de bisturí la parte que sobresale Lunares que sobresalen en la superficie Costra y recuperación de la superficie, posible recaída
Escisión de lesión sospechosa Se elimina el lunar y a la vez se examina el tejido al microscopio Lunares que cambiaron de forma o color hace poco, pican o sangran Seguimiento según el resultado del examen

Desliza la tabla hacia los lados para verla completa.

En resumen En la eliminación de lunares, el resultado depende más de cómo cicatriza la zona que de la eliminación en sí. La escisión y el afeitado se aplican a lunares distintos y los puntos a vigilar después también son diferentes. Cuál corresponde a su lunar se decide según el tamaño, la profundidad y si ha cambiado.

Si se encuentra en alguna de estas situaciones

Dos mujeres conversando en un escritorio de consulta con flores y un bolso de cámara

Si tiene por delante una ceremonia, una sesión de fotos o una entrevista

Si la fecha está fijada, conviene calcular el momento del procedimiento hacia atrás desde esa fecha. El tiempo que tardan en bajar el enrojecimiento y la inflamación depende del tamaño del lunar y del método de eliminación, así que cuanto más margen haya, más opciones tendrá para ajustar la intensidad y la extensión. Si nos indica la fecha en la consulta, planificamos en función de ella.

Personal médico revisando con lupa varios lunares en el brazo de una mujer

Si tiene varios lunares y quiere resolverlos de una vez

La eliminación de lunares suele realizarse en una sola visita, pero si son muchos o la profundidad es muy variable, a veces se divide por zonas (guía de la American Academy of Dermatology). Eliminarlos todos de golpe puede ampliar la superficie a recuperar y dificultar el cuidado. Tras revisar el número y el tamaño, en la consulta se decide si conviene dividirlos.

Mujer sentada frente al espejo tocándose la mejilla mientras el personal médico observa

Si su piel es sensible o se enrojece con facilidad

Cuando la piel está sensible hay que considerar también la posibilidad de que el enrojecimiento dure más o aparezca hiperpigmentación (artículo sobre láser). Si recientemente ha usado productos de cuidado de la piel irritantes, conviene ajustar el momento del procedimiento. Si sus cosméticos habituales le escuecen o su piel está especialmente sensible, indíquelo en la consulta.

Paciente y personal médico sentados frente a frente hablando sobre la piel en la consulta

Si es un visitante internacional con una estancia corta

Si la estancia es corta, el enrojecimiento o la sequedad justo después del procedimiento pueden coincidir con el siguiente plan. Si nos indica con antelación la fecha de regreso y su agenda, ajustamos en la consulta la extensión y el método de eliminación. Si el vuelo es pronto, conviene llevarse también las indicaciones de cuidado de la herida.

Antes de la consulta, indíquenos si ha estado muy expuesto al sol últimamente, qué medicamentos toma (incluidos los anticoagulantes) y qué cosméticos o exfoliantes usa, y si tras procedimientos anteriores su piel se volvió sensible o quedó pigmentación. También ayuda saber si el tamaño, el color o la forma del lunar han cambiado recientemente, o si pica o sangra, para decidir el orden de comprobación antes de eliminarlo. Si tiene fechas importantes como una ceremonia, una sesión de fotos o un viaje, indíquelas también con antelación.

ATTITUDE Clinic lo realiza así

  1. Mujer y personal médico usando una cámara de análisis de piel en el rostro
    Registro con análisis de piel con IA — Registramos el estado actual de la piel, como pigmentación, enrojecimiento, textura y poros, mediante un análisis de piel con IA. La herramienta de análisis solo registra y organiza información para apoyar la consulta; no es un diagnóstico médico.
  2. Personal médico mostrando un modelo de piel a una mujer durante la consulta
    Diseño de la dirección en consulta con el director — Al registro del análisis se suman el tamaño y la profundidad del lunar, la agenda, la sensibilidad al dolor y los antecedentes de la piel para decidir juntos el método, la extensión y el momento de la eliminación.
  3. Manos con guantes limpiando con gasa el rostro de una mujer recostada con los ojos cerrados
    Procedimiento realizado directamente por el director — Se reduce la molestia con anestesia si es necesario y el director realiza el procedimiento directamente. No recomendamos una extensión mayor de la necesaria como principio.
  4. Personal médico señalando una protección en la mejilla de una mujer
    Recuperación y cuidado — Indicamos cómo proteger la herida, la fotoprotección y cuándo revisar la evolución, y si hay señales anómalas se confirman en consulta.

La eliminación de lunares está incluida en la guía de tratamientos y precios de ATTITUDE Clinic, y el costo varía según el tamaño, el número y la profundidad de los lunares (guía de tratamientos y precios). Si también le preocupa la pigmentación o el enrojecimiento alrededor, en la consulta se decide si combinar equipos como PicoPlus (pigmentación), Vbeam (vasos) o láser Erbium YAG (superficie de la piel) (artículo sobre láser).

Cuidados posteriores y efectos secundarios

  1. Manos con guantes colocando un disco redondo en la mejilla de una mujer recostada
    Protección de la herida — Cubra la herida con el método indicado y deje que la costra caiga de forma natural. El momento de cambiar el apósito regenerador o la protección depende de si hubo sutura y del tamaño de la herida.
  2. Mujer aplicándose hidratante en la mejilla frente al espejo del baño
    Lavado e hidratación — Lave con suavidad, sin frotar la zona de la herida. La piel recién cubierta tiende a secarse, así que mantenga la hidratación.
  3. Mujer con sombrero de ala ancha aplicándose crema en la mejilla junto a la ventana
    Fotoprotección — Aplique protector solar con esmero durante toda la recuperación. La hiperpigmentación se relaciona con la exposición al sol, por lo que la protección en esta etapa es especialmente importante.
  4. Mujer revisándose el rostro con un espejo de mano junto al personal médico
    Revisión de la evolución — Compruebe si el enrojecimiento y la inflamación disminuyen y cómo cambian la costra y la superficie de la herida. Si dura más de lo previsto o el dolor aumenta, no lo aguante y acuda a consulta.

Las reacciones frecuentes son enrojecimiento, sensación de calor, inflamación y escozor, y puede formarse una costra fina en la zona tratada (artículo sobre láser, guía de Cleveland Clinic). Con menor frecuencia pueden aparecer hiperpigmentación temporal, ampollas, manchas hipopigmentadas, infección o cicatriz (artículo sobre láser). Si el enrojecimiento o la sensación de calor duran más de lo previsto o el dolor aumenta, es mejor confirmarlo sin esperar (artículo sobre inyecciones de colágeno). Si el lunar vuelve a crecer en la zona tratada, no posponga la cita y acuda de nuevo a consulta (guía de la American Academy of Dermatology).

Preguntas frecuentes

¿Se puede arrancar la costra después de eliminar un lunar?

La costra es una barrera natural que cubre la piel en regeneración por debajo. Arrancarla amplía la superficie expuesta a la irritación, así que conviene dejarla hasta que caiga por sí sola. Después del procedimiento la piel está temporalmente sensible, por lo que evitar exfoliaciones fuertes y scrubs es la base del cuidado (artículo sobre láser). Al lavar la cara, no frote, y mientras quede costra es más seguro no aplicar capas de maquillaje en esa zona.

¿Hasta cuándo hay que llevar el apósito regenerador tras eliminar un lunar?

El tiempo depende del tamaño y la profundidad del lunar y de si hubo sutura tras la escisión. La escisión y el afeitado tienen formas de herida distintas, así que la protección no puede ser igual. Más que contar días fijos, guíese por los momentos de cambio y de retirada indicados en el centro donde se realizó el procedimiento, y después de quitar el apósito tampoco frote la piel recién cubierta. Si observa exudado, olor o enrojecimiento que se extiende alrededor, la consulta es prioritaria antes que el manejo del apósito.

¿Queda cicatriz al eliminar un lunar?

La eliminación de lunares es un procedimiento en el que se cambia el lunar por una marca, así que es difícil decir que no queda ningún rastro. La American Academy of Dermatology indica que eliminar los lunares uno mismo en casa aumenta el riesgo de cicatriz o infección (guía de la American Academy of Dermatology). La hiperpigmentación puede aparecer sobre todo si la piel es oscura o si se ha tomado el sol recientemente, y en casos poco frecuentes puede aparecer cicatriz (artículo sobre láser). La fotoprotección y evitar la irritación durante la recuperación influyen en el grado de la marca.

¿Qué hacer si el lunar vuelve a aparecer?

Si el lunar vuelve a crecer en la zona tratada, hay que acudir de inmediato a consulta. La recaída puede ser señal del tipo más grave de cáncer de piel (guía de la American Academy of Dermatology). Durante la recuperación, que se vea rojo o marrón claro puede ser un cambio temporal, pero si vuelve a levantarse hay que distinguirlo. La recaída se comprueba a lo largo de semanas o meses, así que observar esa zona después del procedimiento ayuda.

¿En qué fijarse al elegir una clínica de eliminación de lunares?

Más que el nombre del equipo, el criterio es qué se comprueba antes del procedimiento. Observe si distinguen primero si su lunar es un problema de pigmentación, de superficie de la piel o una lesión que requiere biopsia. También conviene comprobar si no fijan de antemano una extensión y un número de sesiones excesivos, y si explican con suficiente detalle el dolor, el calendario de recuperación y las precauciones posteriores (artículo sobre láser). Es bueno valorar además si es un lugar al que puede volver a confirmar cualquier molestia que aparezca después.

En un vistazo

Tabla 2 En un vistazo
Aspecto Clave
Método Se divide en escisión quirúrgica y afeitado; en lesiones sospechosas tiene prioridad la escisión con biopsia
Duración Normalmente termina en una visita en consulta; en casos poco frecuentes puede necesitarse una segunda
Reacciones frecuentes Durante unos días después pueden aparecer escozor, enrojecimiento, inflamación y una costra fina
Costra y apósito Se espera a que la costra caiga sola; el periodo de protección depende de si hubo sutura y del tamaño de la herida
Vuelta a la rutina No frotar antes de que se cierre la superficie de la herida y posponer las actividades intensas durante el periodo indicado
Cuándo volver a consulta Si el dolor y el enrojecimiento duran mucho o el lunar vuelve a crecer, acuda de inmediato