Uno piensa que quitar un lunar es cosa de nada, hasta que al día siguiente ve la zona enrojecida e hinchada y se queda intranquilo. ¿Es normal que se forme costra? ¿Esa marca roja se convertirá en cicatriz? ¿Tendré que volver a la clínica antes de mi vuelo de regreso? Las reacciones tras extirpar un lunar suelen seguir un orden previsible, y es cuando ese orden se rompe cuando toca consultar.

La conclusión, primero

El enrojecimiento y la inflamación inmediatos, la costra y el escozor durante unos días son una evolución frecuente. Con anestesia, el dolor durante el procedimiento es casi nulo, y después la zona puede escocer o quemar durante unos días (Cleveland Clinic). La costra es parte del proceso en el que la piel cubre la herida y genera piel nueva por debajo, y lo habitual es que se desprenda sola alrededor de los 7–10 días. En cambio, si el enrojecimiento y el escozor persisten más de 3 días o empeoran, o si el lunar vuelve a crecer en el sitio tratado, no espere a la siguiente cita: consulte. Si el lunar cambió de color o de borde recientemente, o si pica y supura, antes de extirparlo procede una biopsia.

¿Hasta qué punto es normal el enrojecimiento y el escozor tras quitar un lunar?

El dolor es la preocupación más común antes del procedimiento. Con anestesia, casi no se siente dolor mientras se corta o se raspa el lunar. El momento delicado llega cuando pasa el efecto: que la zona escocе o queme durante unos días entra dentro de lo frecuente (Cleveland Clinic).

Médico mostrando a una paciente un esquema de las capas de la piel

En los tratamientos que abordan el pigmento con láser, el enrojecimiento, la inflamación y la costra son las reacciones típicas. La costra es una capa natural que cubre una herida superficial, y debajo se forma piel nueva. Por eso, mientras está la costra, no es extraño que toda la zona se vea roja e irregular. Que la zona con costra esté roja e irregular forma parte de la cicatrización. El momento en que se desprende depende del tipo y la profundidad del tratamiento, y cuando se trabaja el pigmento con alta potencia se suele orientar hacia los 7–10 días como referencia habitual.

¿Por qué se enrojece? Porque durante la reparación se forman más vasos sanguíneos y se acumulan células inflamatorias. Ese tono rojo permanece un tiempo incluso después de que caiga la costra; es decir, no es el momento de afirmar que esa marca roja será una cicatriz. Ahora bien, si el color se va intensificando o la zona empieza a sobresalir, la evolución puede estar tomando otro rumbo; tomar fotos desde el mismo ángulo facilita la comparación en la consulta.

¿Por qué aparecen cicatrices y manchas, y qué las distingue?

El motivo principal para dudar antes de quitar un lunar es la cicatriz. Como es un procedimiento que toca al menos una capa de piel, que quede una marca entra dentro de lo natural. La Academia Estadounidense de Dermatología advierte que intentar cortar lunares en casa o eliminarlos con productos conlleva riesgos de cicatriz, infección y retraso en el diagnóstico de un cáncer de piel (AAD). A esto se suma la dificultad de distinguir a simple vista dónde termina el lunar y dónde empieza la piel sana.

La mancha residual no es lo mismo que una cicatriz. Es un estado en el que la melanina se acumula en exceso donde hubo inflamación y queda un tono marrón; se llama hiperpigmentación postinflamatoria (PIH, oscurecimiento del pigmento después de una inflamación). Cuanto más propensa sea la piel a pigmentar, más intenso sea el estímulo del tratamiento y más exposición al sol haya después, más se oscurece. Justo después del tratamiento la barrera cutánea está debilitada; si en esa fase no se protege del sol, puede aparecer pigmentación en la piel nueva y revertir el efecto del tratamiento.

Varios factores determinan qué se inclina hacia la cicatriz y qué termina en mancha. La profundidad y el tamaño del lunar, el grosor de la piel en la zona tratada, cómo se cuidó la herida y la fotoprotección. Arrancar la costra con la mano equivale a llevarse también la piel nueva que estaba subiendo, y puede llevar a pigmentación o cicatriz. Por eso, aunque la costra moleste, hay que dejarla hasta que caiga sola.

En raras ocasiones aparecen manchas más claras que la piel (hipopigmentación), ampollas o cicatrices. Como se alejan de la evolución frecuente, si se forman ampollas o si enrojece más allá de la zona tratada, conviene llamar ese mismo día.

Tabla 1 ¿Por qué aparecen cicatrices y manchas, y qué las distingue?
Reacción Frecuencia Cuándo pasa Qué revisar en la consulta
Escozor, sensación de quemazón Frecuente Unos días Si va a menos
Enrojecimiento, inflamación Frecuente Unos días Si se extiende
Costra Frecuente Unos 7–10 días Si se arrancó
Oscurecimiento temporal del pigmento Frecuente Se aclara poco a poco Si se mantuvo la fotoprotección
Manchas claras, ampollas, cicatriz Poco frecuente Se valora en consulta Cuándo y dónde aparecieron

Desliza la tabla hacia los lados para verla completa.

En resumen tras quitar un lunar, el enrojecimiento, la costra y unos días de escozor son reacciones del proceso de cicatrización. Aunque sean las mismas reacciones, si el color se intensifica o la zona se eleva se trata de otro problema; por eso, fotografiar la zona después de que caiga la costra facilita comparar la evolución.

¿Qué lunares se pueden tratar con láser y cuáles requieren estudio previo?

La mayoría de los lunares no causan problemas. Según el Instituto Nacional del Cáncer de EE. UU., la mayoría de los adultos tiene 10–40 lunares comunes, y estos suelen medir menos de 5mm de diámetro, ser redondos u ovalados y tener bordes definidos (NCI). Si no molestan estéticamente, no hay motivo para eliminarlos. La Academia Estadounidense de Dermatología indica que la mayoría de los lunares no necesita tratamiento y se extirpan cuando roza la ropa, resultan antiestéticos o se sospecha cáncer (AAD).

El problema son los lunares sospechosos. Los cambios que hay que comunicar al médico son: color distinto, crecimiento irregular por un solo lado, cambios de forma, altura o textura de la superficie, endurecimiento o irregularidad, picor, sangrado o supuración (NCI). Si estos cambios aparecieron en los últimos meses, antes de una extirpación estética procede una biopsia (tomar una parte del lunar y examinarla al microscopio).

¿Cómo se confirma un lunar sospechoso? Mediante la escisión, se retira el lunar completo junto con piel sana alrededor y el tejido se examina al microscopio (AAD). Antes del procedimiento se observan los bordes y el patrón de color con un instrumento de aumento y se pueden tomar fotos para comparar después (Cleveland Clinic). Un lunar sospechoso no se limpia por fuera: se extirpa y se confirma con el tejido. Si se omite este paso y se elimina el lunar, el tejido que había que estudiar desaparece.

Por eso, lo primero que se define en la consulta es cómo se va a abordar ese lunar. Según el tamaño, la profundidad, la zona y los cambios recientes, se determina el método de extirpación, la anestesia y la necesidad de biopsia.

Después de que caiga la costra, ¿cuánto tiempo hay que vigilar la marca?

Que caiga la costra no significa que todo termine. La piel nueva que queda debajo es fina, roja y está lista para producir pigmento. Si en esta fase recibe sol, la marca vuelve a pigmentarse. Se recomienda aplicar protector solar SPF 50+ durante al menos 2 semanas después del tratamiento y retocarlo cada 2 horas al aire libre.

El calor también influye. Al subir la temperatura de la piel se dilatan los vasos y se reactivan las células pigmentarias, lo que puede oscurecer la marca; por eso conviene evitar saunas, baños calientes y ejercicio intenso durante 1–2 semanas. Para lavar la cara, use agua tibia en lugar de caliente y seque con toques suaves, sin frotar.

Con el tiempo también puede volver a aparecer pigmento. Si el lunar vuelve a crecer en el sitio extirpado, el asunto cambia. La Academia Estadounidense de Dermatología recomienda pedir cita de inmediato si el lunar extirpado vuelve a crecer, y explica que la recidiva puede ser una señal de melanoma (AAD).

La velocidad con la que se aclara la marca varía de una persona a otra. Aunque se extirpe un lunar del mismo tamaño, el curso de la recuperación cambia según el grosor de la piel, la respuesta pigmentaria y los cuidados. Si la zona se oscurece cada vez más o se eleva, es mejor pedir consulta que seguir observando.

Si se encuentra en estas situaciones

Paciente sentada junto a una maleta pequeña hablando con un médico

Si su vuelo de regreso sale en pocos días

Si hay poco tiempo entre el procedimiento y la salida, es probable que la costra caiga durante el vuelo. Si indica la fecha de salida en la consulta, se puede ajustar el alcance con un método menos agresivo o replantear el calendario. También tranquiliza dejar definido por dónde preguntar la evolución al volver y cómo tomar fotos justo después del procedimiento.

Paciente tocándose una horquilla en una consulta mientras el médico explica

Si tiene una boda o una sesión de fotos muy pronto

En los lunares faciales la marca roja permanece un tiempo. Si la fecha del evento está fijada, se calcula el momento del procedimiento a partir de esa fecha. En la consulta también se valora si se puede cubrir con maquillaje o si la ubicación permite disimularlo con el peinado o una mascarilla.

Mujer con sombrilla y sombrero de ala ancha caminando por un paseo junto al río

Si tiene un itinerario prolongado al aire libre

Si hay un viaje o un evento al aire libre previsto, el cuidado solar después de que caiga la costra tiende a fallar. Si se planifica de antemano crear sombra con sombrero y sombrilla y retocar el protector cada 2 horas, se reduce el oscurecimiento de la marca. Justo después del tratamiento, durante 1–2 semanas es mejor evitar saunas y baños calientes.

Profesional sanitario con guantes examinando el rostro de una paciente

Si tiene piel sensible o propensa al enrojecimiento

Si su piel se enrojece incluso solo con cremas, el riesgo de pigmentación es relativamente mayor. Las condiciones como sensibilidad o atopia deben comunicarse antes del tratamiento para fijar potencia y alcance de forma conservadora. Por la misma razón, conviene mencionar si en tratamientos láser anteriores el enrojecimiento duró mucho o quedó color.

Antes de la consulta, infórmenos

Su exposición reciente al sol y actividades al aire libre, los medicamentos y alergias, los cosméticos y pomadas que usa ahora, si en tratamientos anteriores tuvo enrojecimiento prolongado o quedó color, y las fechas fijas como la salida del país o una boda.

Así trabajamos en ATTITUDE Clinic

  1. Registro y verificación Se registran con instrumentos y fotos el tamaño, color, bordes y cambios recientes del lunar. Este registro sirve para comparar la evolución y no constituye un diagnóstico en sí mismo.
  2. Consulta con el director médico A partir del registro se definen la indicación y el método de extirpación, la necesidad de biopsia, la anestesia y el tiempo de recuperación. Si tiene una salida del país o un evento, lo indica en esta etapa.
  3. Procedimiento a cargo del director médico Tras la anestesia se extirpa el lunar; si hay sangrado, se controla con presión o cauterización y, si es necesario, se sutura (Cleveland Clinic).
  4. Recuperación y control de la evolución Se indican las pautas de cuidado hasta que caiga la costra y se comparan con fotos los cambios de color de la marca.

Cuatro pasos que su médico atiende en persona

Desde el equipo de diagnóstico hasta la camilla de tratamiento, el médico que le atendió en la primera consulta se ocupa de todo.

  1. Equipo de diagnóstico cutáneo de precisión en una sala de diagnóstico independiente

    Diagnóstico de precisión

    En una sala de diagnóstico independiente se fotografía todo el rostro y se registran incluso los estados de la piel difíciles de ver a simple vista.

  2. El codirector Dr. Lee Dong Hun explica en pantalla los resultados del análisis de la piel

    Análisis de la piel

    El médico revisa con usted en pantalla los resultados de poros, pigmentación, arrugas y firmeza, y le explica qué conviene atender primero.

  3. El codirector Dr. Lee Jae Min revisa los resultados del diagnóstico en una consulta 1:1

    Diseño personalizado 1:1

    Teniendo en cuenta su piel, el equilibrio del rostro, el cambio que busca y su agenda, deciden juntos el tratamiento y su alcance.

  4. El codirector Dr. Lee Jae Min realiza personalmente un tratamiento de lifting

    Tratamiento por su médico

    El médico que le atendió en la consulta realiza el tratamiento de principio a fin en una sala individual. Nadie le sustituye a mitad del proceso.

El codirector Dr. Lee Dong Hun realiza personalmente un tratamiento

«Me tomo muy en serio el dolor de las inyecciones».

Dr. Lee Dong Hun, codirector

Muchas personas dudan ante los tratamientos inyectables porque duelen. Por eso lo revisamos todo, de la anestesia a los productos.

  • Anestesia cuidadosa, sin prisasDejamos tiempo de sobra para que una crema anestésica especial haga pleno efecto. En los tratamientos y zonas que lo necesitan añadimos anestesia inyectada.
  • Agujas finas y un final rápidoEn los tratamientos inyectables usamos agujas finas y el médico termina personalmente en poco tiempo, ajustando según cómo se encuentre usted durante el proceso.
  • Pensamos incluso en la composición del productoUn mismo tratamiento puede resultar más o menos llevadero según el producto, así que también lo tenemos en cuenta.

El método de anestesia y si se aplica se deciden tras la consulta médica, según el tratamiento, la zona y su estado; la intensidad del dolor varía de una persona a otra.

La extirpación de lunares se orienta según el tamaño, en 5mm o menos y más de 5mm, y los importes están recogidos, con IVA aparte, en la guía de tratamientos y precios (guía de tratamientos y precios de ATTITUDE Clinic). Las manchas y marcas rojas alrededor del lunar a veces se abordan con láser de la familia pico o con láser vascular de 532nm, y para poros y zonas de cicatriz se usa el láser fraccionado de erbio.

Cuidados y efectos secundarios tras el procedimiento

  1. Paciente recostada con una compresa fría en la mejilla junto a una profesional sanitaria
    Calmar El día del procedimiento se reduce el estímulo. Evite agua caliente, saunas y ejercicio intenso, y lávese suavemente con agua tibia.
  2. Mujer frente al espejo aplicándose una pomada en la mejilla con un médico al lado
    Hidratación y protección de la herida No toque la costra y déjela hasta que caiga sola. No rasque ni frote mientras cicatriza.
  3. Mujer con sombrero de ala ancha conversando al aire libre con un hombre de bata blanca
    Fotoprotección Incluso después de que caiga la costra, aplique protector SPF 50+ al menos 2 semanas y retóquelo cada 2 horas al aire libre.
  4. Médico sosteniendo una pequeña cámara cerca del rostro de una paciente
    Control de la evolución Tome fotos desde el mismo ángulo y contacte si el enrojecimiento y el escozor se mantienen más de 3 días o empeoran.

Las reacciones frecuentes son enrojecimiento e inflamación, costra, unos días de escozor y oscurecimiento temporal del pigmento. Si se usa láser vascular, pueden aparecer hematomas que tardan 1–2 semanas en desaparecer. En raras ocasiones aparecen manchas claras, ampollas o cicatrices. También es posible la recidiva, es decir, que el lunar vuelva a crecer, y en ese caso se aborda como un problema diagnóstico, no estético (AAD).

Hay momentos en los que no conviene esperar a la siguiente cita. Si el enrojecimiento y el escozor persisten más de 3 días o empeoran, si se forman ampollas o enrojece más allá de la zona tratada, o si el lunar vuelve a crecer en el sitio extirpado. La velocidad de recuperación y el grado de marca residual varían según la profundidad y la zona del lunar, la respuesta de la piel y los cuidados posteriores.

Preguntas frecuentes

¿Puede quedar cicatriz después de quitar un lunar?

Como es un procedimiento que toca la piel, es difícil afirmar que no quedará ninguna marca. Lo más frecuente es la marca roja que queda tras caer la costra, y se aclara con el tiempo. El problema está en arrancar la costra o rascar la herida y dañar también la piel nueva; en ese caso puede llevar a pigmentación o cicatriz. La Academia Estadounidense de Dermatología también advierte que eliminar lunares en casa aumenta el riesgo de cicatriz e infección (AAD). El grado de marca residual depende de la profundidad y la zona del lunar; si se quitan varios el mismo día, ayuda a la consulta priorizar por zonas.

¿Qué hago si vuelve a salir un lunar en el sitio extirpado?

No espere: pida cita. Según la Academia Estadounidense de Dermatología, si el lunar extirpado vuelve a crecer hay que pedir cita de inmediato, y la recidiva puede ser una señal de melanoma (AAD). En el lunar que reaparece se revisan de nuevo color, bordes y profundidad, y se hace biopsia si es necesario. Tener el registro y las fotos del procedimiento anterior facilita la valoración. Abordar también la parte profunda del lunar reduce la recidiva, pero puede aumentar la marca; en la consulta se sopesan ambas cosas.

¿En qué lunares no se usa láser y se hace primero una biopsia?

En los que cambiaron de color o forma recientemente, los asimétricos o de bordes irregulares, y los que pican, sangran o supuran. Según el Instituto Nacional del Cáncer de EE. UU., ante estos cambios hay que informar al médico (NCI). En estos lunares se sigue el orden de extirpar tejido y examinarlo al microscopio (AAD). A veces es difícil distinguirlos a simple vista de un lunar común, por lo que en la consulta se combinan la observación con aumento y el registro fotográfico. Que se indique una biopsia no significa que sea cáncer.

¿Cuánto duran la marca roja y la mancha después del tratamiento?

El tono rojo permanece un tiempo incluso después de que caiga la costra. Es frecuente que el pigmento se oscurezca de forma temporal y luego se aclare poco a poco, y en raras ocasiones quedan manchas más claras que la piel. La velocidad depende del grosor de la piel, la respuesta pigmentaria y la fotoprotección. Lo básico es aplicar protector al menos 2 semanas tras caer la costra y reducir saunas y ejercicio intenso durante 1–2 semanas. Si la zona se oscurece cada vez más o se eleva, no lo observe: pida consulta.

¿Qué debe comprobar al elegir clínica para quitar un lunar?

Primero, si existe un procedimiento para diferenciar los lunares. El primer criterio es si la consulta incluye observación con aumento, registro fotográfico y valoración de la necesidad de biopsia (Cleveland Clinic). También conviene ver quién realiza el procedimiento y hasta dónde se explican el cuidado de la herida y el control de la evolución. El costo varía según tamaño, número y método; comprobar los criterios antes de la consulta facilita comparar presupuestos (guía de tratamientos y precios de ATTITUDE Clinic). Si aparecen efectos secundarios, a dónde llamar y cuándo se puede volver a revisar; sobre todo si tiene previsto regresar a su país, también es un punto que conviene confirmar.

De un vistazo

Tabla 2 De un vistazo
Aspecto Clave
Reacciones frecuentes Enrojecimiento, inflamación, costra, unos días de escozor
Costra Se desprende sola alrededor de los 7–10 días; no arrancarla
Mancha Depende de la fotoprotección; al menos 2 semanas con SPF 50+
Cuándo llamar Enrojecimiento y escozor más de 3 días o que empeoran
Recidiva Si vuelve a crecer, consulta de inmediato
Biopsia primero Cambios de color y forma, picor, sangrado