Después de quitar un lunar, lo que más preocupa es cuánto tiempo quedará esa marca. Muchas personas se preguntan cuándo se aclara el enrojecimiento, si una zona hundida vuelve a rellenarse y hasta cuándo hay que mantener la cinta regeneradora. En este artículo revisamos en qué orden cambian las marcas tras extirpar un lunar, qué alarga o acorta ese tiempo, y los métodos y el momento en que se usan para el cuidado de las cicatrices.

Primero, la conclusión

El lugar donde estaba el lunar deja una huella en cualquier persona. La superficie suele cerrar en 2–3 semanas y, después, el enrojecimiento o una marca de pigmento clara pueden persistir un tiempo. Hasta dónde llega esa marca lo determinan en conjunto la profundidad y el tamaño del lunar, la técnica de extracción, el grosor de la piel en esa zona y el cuidado durante la recuperación. Es más realista plantear el objetivo como hacer la huella menos visible que como borrarla por completo.

¿En qué orden cambian las marcas después de extirpar un lunar?

La extracción del lunar se realiza con anestesia, por lo que casi no hay dolor durante el procedimiento y es una intervención ambulatoria breve. Según la información de Cleveland Clinic, después del procedimiento la zona puede escocer o arder durante unos días, y la cicatrización tarda normalmente 2–3 semanas. La escisión con sutura y el afeitado (shaving), que rebaja la superficie, dejan una marca diferente aunque se trate del mismo lunar.

Corte de piel con una herida y luz solar incidiendo desde arriba

El siguiente paso es el enrojecimiento. Aun después de que la superficie cicatriza, la piel nueva permanece roja o rosada un tiempo. Según el artículo de la columna de ATTITUDE Clinic, tras un láser la piel queda con su barrera debilitada de forma temporal, y si en ese momento no se bloquea bien la radiación ultravioleta puede aparecer hiperpigmentación en la piel nueva y revertir el efecto. En la zona de un lunar extirpado ocurre lo mismo: la piel nueva tiende a oscurecerse por la misma razón.

Si se forma costra, esa costra es el proceso por el cual la piel cubre por sí misma la herida y genera piel nueva por debajo. La costra pequeña que aparece tras un láser de manchas se desprende en unos 7–10 días, y arrancarla a la fuerza puede dañar el tejido nuevo y dejar hiperpigmentación o cicatriz. Si es una zona que se toca con frecuencia, hay que tener especial cuidado en esta etapa.

¿En qué se diferencian el enrojecimiento y una marca hundida?

Las marcas que quedan tras extirpar un lunar se dividen en dos grandes grupos. Uno es el problema del color y el enrojecimiento, y el otro es el problema de un hundimiento por pérdida de tejido. El origen y el abordaje son distintos.

Según la información de Cleveland Clinic sobre cicatrices, las cicatrices aparecen de dos formas: el tejido se reduce y la zona se hunde, o al contrario, el colágeno se produce en exceso y sobresale. Las marcas hundidas se subdividen según su forma: en zonas de piel fina como la frente y la parte alta de la mejilla es frecuente el tipo icepick, ancho arriba y más estrecho hacia abajo, mientras que en zonas de piel gruesa como la parte baja de la mejilla y el mentón aparecen con frecuencia el tipo rolling, de bordes inclinados, o el boxcar, de límites definidos. Esta clasificación describe las cicatrices de acné, pero el mismo principio se aplica a la zona donde se extirpó un lunar.

El enrojecimiento forma parte del proceso en el que se forman nuevos vasos y tejido mientras la herida cicatriza. Si revisamos el artículo que ordena el downtime de los procedimientos con láser, el enrojecimiento y la hinchazón varían mucho según el tipo de procedimiento, de 2 días a 2 semanas. El toning de baja potencia se sitúa entre unas horas y el mismo día, y la eliminación de manchas de alta potencia, en torno a 7–10 días, cuando se desprende la costra. Aunque sea el mismo enrojecimiento, el tiempo que permanece depende de cómo se estimuló la piel.

Por qué el resultado cambia aunque se extraiga el mismo lunar

En un lunar, más que el tamaño visible, es hasta dónde llega su raíz lo que determina el resultado. Según la guía de la Academia Americana de Dermatología, para la extracción de lunares se usan dos técnicas: la escisión, que corta el lunar completo y sutura, y el afeitado, que rebaja la superficie con una hoja quirúrgica. Según la información de Cleveland Clinic, el afeitado no es adecuado para confirmar bordes profundos ni para distinguir tipos de cáncer de piel. Por eso la técnica cambia según las características del lunar y, aun extrayéndolo de la misma forma, la marca resultante es distinta.

El grosor de la piel de la zona también es un factor. La frente y la parte alta de la mejilla tienen piel fina, y la parte baja de la mejilla y el mentón, gruesa. En las zonas finas, incluso un daño pequeño hace que la marca se note, y en las gruesas, aunque la profundidad sea la misma, se nota relativamente menos. Además, la cantidad de colágeno que se forma en una herida varía de una persona a otra. Aun con el mismo procedimiento, en algunas personas la zona cicatriza suavemente y en otras la marca permanece mucho tiempo.

El último factor es el cuidado durante la cicatrización. La radiación ultravioleta es una causa principal de estimulación de las células que producen pigmento, así que, aunque se reciba un procedimiento para reducir el pigmento, si se descuida el bloqueo solar el pigmento puede reaparecer o incluso oscurecerse. La zona de un lunar extirpado no es una excepción.

¿Qué determina el momento y el intervalo del cuidado?

La extracción del lunar y el cuidado de la cicatriz tienen momentos distintos. Primero debe cicatrizar la zona donde estaba el lunar para poder añadir otro cuidado encima. Si se suma una estimulación fuerte antes de que la herida cicatrice del todo, la recuperación puede retrasarse, así que el momento de inicio se decide según el estado de la herida.

Los láseres que tratan la estructura de la piel, como cicatrices y poros, suelen plantearse como ejemplo habitual en 3–5 sesiones con intervalos de 4–6 semanas, y las cicatrices de acné, en 4–6 sesiones con intervalos de 4–8 semanas. Estas cifras son solo ejemplos y varían según la profundidad del pigmento, el tipo de piel y los hábitos de exposición solar. En las cicatrices hundidas puede ser difícil lograr una mejora completa solo con láser fraccionado, por lo que a veces se combina relleno dérmico para rellenar el fondo o subcisión para liberar las adherencias bajo la cicatriz, y en las cicatrices que sobresalen puede ser mejor la inyección de esteroides o la terapia de compresión que el láser.

Tabla 1 ¿Qué determina el momento y el intervalo del cuidado?
Tipo Qué trata principalmente Problema para el que encaja Recuperación y expectativa
Extracción de lunar (escisión·afeitado) El tejido del lunar en sí Eliminar el lunar La superficie suele cerrar en 2–3 semanas
Láser fraccionado de erbio Inducir regeneración tras microlesiones Cicatrices hundidas, poros, textura de la piel En baja potencia, textura como de lija 3–5 días; en alta potencia, hinchazón y costra 7–14 días
Potenza (radiofrecuencia con microagujas) Radiofrecuencia que llega directo a la dermis Poros y cicatrices Enrojecimiento, hinchazón y costra fina de unos días a 1 semana
Pico toning Pigmento residual Hiperpigmentación y tono de la piel Enrojecimiento y escozor temporales, de unas horas al mismo día

Desliza la tabla hacia los lados para verla completa.

En resumen, las marcas tras extirpar un lunar se dividen en problema de color y problema de tejido, y a veces se superponen. El periodo de cicatrización suele ser de 2–3 semanas, pero cuánto enrojecimiento y marca de pigmento queda después lo determinan la profundidad del lunar, la zona y la forma de cuidado. Más que el procedimiento en sí, el cuidado posterior a la cicatrización determina el resultado.

Si se encuentra en estas situaciones

Mujer con vestido blanco mirándose en un espejo pequeño en un salón luminoso

Si tiene una boda o una sesión de fotos próxima

La extracción del lunar es breve, pero la zona tarda 2–3 semanas en cicatrizar. Si falta menos de 2 semanas para el evento, la recuperación se vuelve urgente y el cuidado tiende a hacerse con prisa. Si menciona primero su calendario en la consulta, podrán decidir juntos si adelantar o posponer el momento y por qué zona empezar.

Profesional señalando puntos marcados en un esquema facial mientras una mujer escucha

Si tiene varios lunares y quiere resolverlos de una vez

Si se extraen varios el mismo día o se reparten en varias sesiones se decide en la consulta según el tamaño y la ubicación de los lunares y el plan de recuperación. Si se resuelven de una vez, los periodos de recuperación se superponen y el cuidado se complica; si se reparten, el calendario total se alarga. También se revisa si entre ellos hay algún lunar que primero deba confirmarse con una consulta médica.

Profesional inclinada examinando el brazo de una mujer sentada

Si usted tiende a formar cicatrices con facilidad

Cuanto antes comparta en la consulta que tiende a que las heridas sobresalgan o que las marcas permanezcan mucho tiempo, más cambiará el plan. Aun con la misma herida, el grado de marca lo determina la respuesta de recuperación del cuerpo. En este caso se prestará más atención al cuidado de la costra y a la fotoprotección durante la cicatrización.

Mujer con una maleta pequeña conversando con personal médico en el vestíbulo de la clínica

Si es un visitante extranjero con una estancia corta

Como la recuperación tras extirpar un lunar se calcula en 2–3 semanas, si la estancia es corta es difícil revisar la evolución. Conviene recibir la orientación sobre el estado inmediatamente después del procedimiento y los métodos de cuidado, y fijar una revisión más antes de salir del país. Durante los desplazamientos también hay que mantener la fotoprotección.

Infórmenos antes de la consulta

  • Exposición solar reciente, actividades al aire libre y plan de viaje
  • Medicamentos que toma y componentes que aplica en la piel (retinol, ácidos, etc.)
  • Antecedentes de hiperpigmentación o cicatriz en procedimientos o heridas previas
  • Fechas fijas como bodas, sesiones de fotos o salida del país

ATTITUDE Clinic lo realiza así

  1. Profesional con cámara de análisis cutáneo fotografiando el perfil de una mujer
    Registro con análisis de piel con IA — Se registran con herramientas de análisis la ubicación y el tamaño del lunar y el estado de la piel circundante. Este registro es material para apoyar la consulta y no constituye un diagnóstico médico. Determinar las características del lunar corresponde al director médico mediante la exploración.
  2. Mujer señalando la mejilla de otra al otro lado del escritorio mientras le explica
    Consulta con el director médico — Se confirma el tipo y la profundidad del lunar, si puede extraerse con fines estéticos y si es un lunar que primero requiere diagnóstico, y se diseña la técnica y el orden de extracción.
  3. Manos con guantes limpiando con gasa el rostro de una mujer tumbada en camilla
    Procedimiento realizado directamente por el director médico — Tras la anestesia se extrae el lunar y, si es necesario, se establece el plan de cuidado de la cicatriz el mismo día o después de la recuperación. La extracción del lunar cambia de plan según el número y el tamaño (guía de procedimientos).
  4. Profesional explicando a una paciente junto a una bandeja con equipos en la camilla
    Recuperación y cuidado — Se orienta sobre el periodo de cicatrización y el cuidado posterior, y se revisa la evolución. Para cicatrices y poros se usan equipos como el láser fraccionado de erbio y Potenza; para el pigmento residual, pico toning; y para el enrojecimiento y los vasos, Vbeam, según el estado.

ATTITUDE Clinic tiene como principio no realizar más sesiones o intensidad de las necesarias para lograr un efecto rápido (artículo sobre poros).

Cuidado y efectos secundarios después del procedimiento

  1. Mujer tumbada con una compresa de gel en la mejilla y otra persona observando
    Calmar — Justo después del procedimiento quedan enrojecimiento y sensación de calor. La sauna, el jjimjilbang y el ejercicio intenso elevan la temperatura de la piel y dilatan los vasos, por lo que conviene evitarlos durante el periodo de recuperación.
  2. Mujer dando toques suaves con agua tibia en el rostro con un apósito pequeño en la mejilla
    Hidratación y apósito — El apósito que cubre la zona donde estaba el lunar se mantiene mientras la herida cicatriza. El intervalo de cambio y la duración dependen de la cantidad de exudado y de la zona, así que siga las indicaciones del lugar donde se realizó el procedimiento. Al lavar la cara, no frote: limpie suavemente con agua tibia.
  3. Mujer sentada al aire libre aplicándose protector solar en la mejilla
    Fotoprotección — Durante al menos 2 semanas tras el procedimiento se recomienda aplicar protector solar SPF 50+ y, al aire libre, reaplicarlo aproximadamente cada 2 horas (artículo sobre láser).
  4. Profesional con guantes examinando la mejilla de una mujer con una lupa pequeña
    Revisión de la evolución — Aun después de la cicatrización, revise periódicamente el color y la forma de la zona. Si el lunar extirpado vuelve a crecer, no lo observe por su cuenta y acuda de inmediato a consulta.

Con frecuencia, la zona del procedimiento se enrojece o se hincha, se forma costra o el color se oscurece de forma temporal. Si el enrojecimiento o el escozor duran más de 3 días o empeoran de repente, contacte con la clínica. En raras ocasiones pueden aparecer hipopigmentación, ampollas o cicatrices, y con el tiempo el pigmento puede reaparecer. Tras Potenza o el láser de erbio-YAG son frecuentes el enrojecimiento, la hinchazón, marcas puntiformes, la sequedad y la costra fina, que suelen remitir en unos días o en 1 semana, y rara vez pueden aparecer quemaduras, infección o cicatrices.

Si el lunar extirpado vuelve a crecer, no lo observe con el paso del tiempo y acuda de inmediato a consulta. Puede ser señal del cáncer de piel más grave.

Preguntas frecuentes

¿Quedan cicatrices de acné o marcas al extirpar un lunar?

Es difícil que la zona donde estaba el lunar desaparezca por completo sin dejar huella. La guía de la Academia Americana de Dermatología advierte que extirpar un lunar en casa puede causar cicatriz o infección y retrasar el diagnóstico de cáncer de piel. Incluso extrayéndolo en un centro médico, el grado de la marca varía según la profundidad y la zona del lunar y la respuesta individual de cicatrización. No existe un método que pueda prometer que no aparecerá ninguna marca; el objetivo es hacerla menos visible.

¿Cuándo se aclara el enrojecimiento después de extirpar un lunar?

La superficie suele cerrar en 2–3 semanas y el enrojecimiento permanece después. Según el downtime de los procedimientos con láser, el enrojecimiento y la hinchazón varían entre 2 días y 2 semanas según el tipo, y el toning de baja potencia se sitúa entre unas horas y el mismo día, mientras que los procedimientos que forman costra se sitúan en torno a 7–10 días. Aun tratándose de la misma extracción de lunar, este periodo cambia según cuánta energía se usó y cuán fina es la piel de la zona.

¿Hasta cuándo hay que mantener la cinta regeneradora?

El apósito que cubre la zona donde estaba el lunar se mantiene mientras la herida cicatriza. Cuánto tiempo y con qué frecuencia cambiarlo depende de la cantidad de exudado y de la zona, por lo que lo correcto es seguir las indicaciones del lugar donde se realizó el procedimiento. Si al cambiarlo se frota la herida, la piel nueva puede dañarse, así que limpie suavemente con agua tibia. Cuando la piel nueva sube y la herida cicatriza del todo, se retira el apósito y se pasa a la fotoprotección.

¿Un lunar nuevo también se puede quitar con láser sin más?

Si un lunar cambia de forma o color, pica o sangra, antes de un procedimiento estético debe confirmarse mediante consulta si es cáncer de piel. Algunos cánceres de piel pueden parecer una mancha marrón común. La guía de la Academia Americana de Dermatología también explica que los lunares sospechosos se extirpan y luego se examina el tejido al microscopio. Aunque el fin sea estético, se procede revisando primero las características del lunar.

¿Con qué criterio se elige una clínica para extirpar un lunar?

El criterio es qué se confirma en la consulta, más que el nombre del procedimiento. Basta con ver si explican cómo determinan el tipo y la profundidad del lunar, la técnica de extracción y su motivo, si indican la posibilidad de que quede marca y el periodo de recuperación, y si no recomiendan procedimientos innecesarios. Si se trata de un lunar sospechoso, también es un punto que conviene confirmar: si cuenta con un sistema que permita el diagnóstico antes de un procedimiento estético.

En un vistazo

Tabla 2 En un vistazo
Punto Clave
Periodo de cicatrización La recuperación de la superficie suele ser de 2–3 semanas; el enrojecimiento continúa después
Dos tipos de marca Problema de color y enrojecimiento, y problema de hundimiento por pérdida de tejido
Qué decide el resultado Profundidad y tamaño del lunar, grosor de la piel de la zona, respuesta individual de cicatrización y fotoprotección
Herramientas para la cicatriz Línea fraccionada que induce regeneración tras microlesiones, Potenza que transmite radiofrecuencia a la dermis, pico toning que trata el pigmento residual
Cuándo volver Cuando el enrojecimiento y el escozor duran más de 3 días o empeoran, o cuando el lunar extirpado vuelve a crecer