Cuando alguien empieza a informarse sobre el tratamiento de poros, casi siempre aparecen las mismas preguntas: "¿cuántas sesiones necesito?" y "¿cuándo conviene hacer la siguiente?". Muchas personas dudan porque han oído que un poro dilatado no desaparece con una sola sesión. En este artículo repasamos qué determina el número de sesiones y el intervalo, y qué conviene cuidar entre una sesión y la siguiente.

Primero, la conclusión

El tratamiento de poros rara vez termina en una sola sesión: los tratamientos que trabajan la estructura de la piel suelen plantearse en torno a 3–5 sesiones. Esa cifra es un ejemplo habitual, y el número real y el intervalo dependen de qué tipo de poro tenga y de la rapidez con que su piel se recupere. La clave del intervalo es el tiempo que tarda el colágeno nuevo en asentarse y la velocidad con que se recupera la piel sensibilizada por el tratamiento. Por eso, aun con el mismo equipo y el mismo número de sesiones, los resultados varían de una persona a otra.

¿Por qué el tratamiento de poros no termina en una sola sesión?

El objetivo de los tratamientos que hacen menos visibles los poros es regenerar el colágeno de la dermis. El láser fraccionado (que estimula el tejido en columnas finas para que se regenere por sí mismo) no quema toda la piel de una vez, sino que reparte la energía solo en algunos puntos, como una malla. Las células vecinas que quedan intactas reciben la señal de regeneración, producen colágeno nuevo y los bordes del poro se van ordenando poco a poco.

Corte de piel con energía concentrada en puntos y fibras de colágeno alrededor

La radiofrecuencia con microagujas funciona con un principio parecido: transmite calor de radiofrecuencia a la dermis con agujas finas para inducir la regeneración de colágeno. En la guía de tratamientos de ATTITUDE Clinic, Potenza (radiofrecuencia con microagujas) se presenta como un tratamiento que entrega radiofrecuencia directamente a la dermis con microagujas y ayuda a mejorar los poros y las cicatrices (guía de tratamientos).

El problema es que este proceso no termina justo después del tratamiento. El colágeno nuevo tarda semanas en formarse y el tejido en asentarse. Por eso el cambio que se ve inmediatamente después suele ser hinchazón o hidratación temporal, y el cambio real aparece a lo largo de las semanas siguientes (sesiones e intervalos de láser).

¿Cuántas sesiones y con qué intervalo?

El número de sesiones y el intervalo se plantean de forma distinta según lo que se quiera tratar. La pigmentación necesita tiempo para que el organismo procese las partículas descompuestas, y la estructura de la piel necesita tiempo para que el colágeno se rellene. Los ejemplos habituales recogidos en la columna de ATTITUDE Clinic muestran bien esta diferencia (sesiones e intervalos de láser).

Tabla 1 ¿Cuántas sesiones y con qué intervalo?
Problema Enfoque habitual Sesiones frecuentes Intervalo
Poros y textura Láser fraccionado 3–5 sesiones 4–6 semanas
Cicatrices de acné Láser fraccionado (alta potencia) 4–6 sesiones 4–8 semanas
Manchas Familia de picosegundos 1–3 sesiones 4–8 semanas
Melasma y pigmentación extensa Toning de picosegundos de baja potencia 8–12 sesiones o más Mínimo 1 semana o más
Enrojecimiento facial y vasos Familia de láser vascular 3–5 sesiones 4–6 semanas

Desliza la tabla hacia los lados para verla completa.

Las cifras de la tabla son solo ejemplos habituales y varían según la profundidad de la pigmentación, el tipo de piel y hábitos de vida como la exposición al sol. En particular, si se acorta demasiado el intervalo del toning la piel puede resentirse, por lo que normalmente se deja un mínimo de 1 semana (láser y carga para la piel).

En resumen el tratamiento de poros y textura suele partir de 3–5 sesiones con 4–6 semanas de intervalo. Más importante que eso es que la piel se recupere lo suficiente entre sesiones, y ajustar el intervalo y la intensidad según la evolución es lo que marca el resultado.

Si son los mismos poros, ¿por qué cambia el número de sesiones?

Primero, por el tipo de poro. La columna de ATTITUDE Clinic clasifica los poros dilatados en tipo sebo, tipo flácido, tipo cicatriz, tipo genético y tipo mixto (columna sobre poros). Si la causa es el sebo, el centro es el control de sebo y queratina; si la causa es la pérdida de elasticidad, gana peso el tratamiento que estimula la regeneración de colágeno. Con tipos distintos, la respuesta cambia aunque reciba el mismo número de sesiones.

Segundo, por el grosor de la piel y la velocidad de recuperación. La densidad de poros y el grosor de la piel varían claramente de una persona a otra, y con la misma intensidad el tiempo que tarda en bajar el enrojecimiento es distinto en cada caso. Si se solapa la siguiente sesión antes de terminar la recuperación, la barrera cutánea puede acumular carga, así que el intervalo se decide viendo la evolución más que un calendario fijo.

Tercero, por la presencia de inflamación. Si hay acné activo intenso, primero va el tratamiento para calmar la inflamación, antes que el de poros. La información médica del Hospital Universitario Nacional de Seúl explica que apretar el acné con fuerza agranda la inflamación y deja cicatrices con facilidad, y que el tratamiento de cicatrices puede repetirse varias veces a intervalos regulares según la profundidad (acné, Hospital Universitario Nacional de Seúl).

Si uso tiras para poros con frecuencia, ¿se agrandan más?

Las tiras o mascarillas se acercan más a retirar el sebo y la queratina de la superficie. Es la razón por la que, unos días después, al volver el sebo, se ven como antes. Los tónicos o cremas que prometen cerrar el poro tienen un efecto de contracción temporal, pero no cambian la estructura del poro en sí (columna sobre poros). Si se retiran con fuerza y con frecuencia, la piel alrededor se irrita y puede verse incluso más marcada.

El cuidado que puede hacer en casa va en la dirección de frenar la velocidad a la que se acumulan el sebo y la queratina. Limpiar el sebo con una limpieza suave dos veces al día y usar de forma constante ingredientes de cuidado de la queratina, como el retinol, ayuda a mejorar el recambio celular. Eso sí, el efecto aparece poco a poco y durante el embarazo hay que consultar al médico antes de usarlo (columna sobre poros).

¿Qué cuidar entre una sesión y la siguiente?

El cuidado entre sesiones puede adelantar o retrasar el intervalo de la siguiente. Lo más importante es la protección solar. La radiación ultravioleta reduce el colágeno y las fibras de elasticidad y adelanta el proceso por el que el poro se alarga. Justo después del tratamiento la barrera cutánea está debilitada, y si se descuida la protección puede derivar en hiperpigmentación.

El sebo también cambia según la estación. Según la información de la Agencia de Control y Prevención de Enfermedades de Corea, cuando la temperatura corporal sube 1 grado la secreción de sebo aumenta un 10 por ciento, y en las épocas de calor el sebo es más abundante (información sobre acné de la KDCA). Si es una época en la que el aumento de sebo hace que la entrada del poro se vea más abierta, conviene revisar primero los hábitos de control del sebo antes que alargar el intervalo entre sesiones.

La hidratación va en la misma línea. Cuando la piel está seca, la queratina se apelmaza y tiende a obstruir la entrada del poro. Durante el periodo indicado tras el tratamiento conviene evitar la sauna, los baños de vapor, el ejercicio intenso y la exfoliación fuerte (láser y carga para la piel).

En estos casos

Mujer con ropa sobria de pie junto a un ramo sobre una mesa en una sala luminosa

Si tiene una fecha fija, como una boda o una sesión de fotos

En los tratamientos que necesitan recuperación, la fecha de inicio se calcula hacia atrás desde la fecha del evento. El enrojecimiento y las costras pueden tardar de unos días a 1–2 semanas en bajar, así que conviene evitar concentrar tratamientos de alta potencia justo antes de un día importante. En cambio, si avisa con antelación, se pueden ajustar la intensidad y el momento de inicio.

Mujer sentada en la camilla frente a un profesional con una bandeja de productos

Si quiere un cuidado constante

Más que recibir un tratamiento fuerte de una vez, mantener un cuidado periódico respetando los intervalos de recuperación supone menos carga para la piel. Lo habitual es plantear 3–5 sesiones como bloque y ajustar la intensidad de la siguiente viendo la evolución intermedia.

Rostro de mujer con brillo en frente y nariz y mejillas enrojecidas, junto a imágenes de cuidado facial

Si tiene la piel con mucho sebo y propensa al enrojecimiento

La piel con secreción de sebo abundante se sensibiliza con facilidad tras el tratamiento. Primero se atienden la calma y la hidratación, y la siguiente sesión se fija cuando baja la irritación. Si nota que los cosméticos habituales le escuecen o que el enrojecimiento permanece mucho tiempo, avísenos antes del tratamiento y lo haremos con menor intensidad.

Mujer de pie junto a una maleta en el vestíbulo de una clínica luminosa y profesional saludando desde la puerta

Si quiere una consulta durante una estancia corta

Los tratamientos que requieren varias sesiones repartidas pueden no encajar con el periodo de estancia. En ese caso, la consulta se orienta a definir un alcance que sea manejable en una sola sesión o a dejar un registro de la evolución para poder continuar después.

Avise antes de la consulta la exposición solar intensa y los viajes en las últimas 2 semanas, los medicamentos que esté tomando (especialmente tratamientos para el acné y fármacos que provocan fotosensibilidad), los cosméticos y los ingredientes de cuidado de la queratina que use, el dolor o el enrojecimiento sufridos en tratamientos anteriores, y los eventos con fecha fija como bodas o sesiones de fotos. Con esta información se pueden plantear la intensidad y el intervalo de forma realista.

Así trabaja ATTITUDE Clinic

  1. Profesional acercando un analizador de piel a la mejilla de una mujer sentada

    Registro con análisis de piel con IA — los poros y el estado de la piel se registran con una herramienta de análisis. Este registro ordena la información para ayudar a la consulta, no es un diagnóstico médico. La valoración del tipo y el diseño del tratamiento los hace el director médico.

  2. Profesional explicando desde el otro lado del escritorio a una mujer que escucha

    Consulta con el director para interpretar la causa — al registro del análisis se suman el estado de la piel, los hábitos de vida, los medicamentos que toma y los cosméticos que usa, para identificar la causa principal de los poros dilatados. En esta etapa se fija el esqueleto del número de sesiones y el intervalo necesarios.

  3. Profesional con guantes pasando un dispositivo de ultrasonido por el rostro de una mujer tumbada

    Tratamiento realizado directamente por el director — el director realiza personalmente el tratamiento adecuado al tipo y la causa. Para los poros se usan equipos como Potenza (radiofrecuencia con microagujas) y el fraccionado de pico·erbio, y no se recomiendan tratamientos más allá de lo necesario (guía de tratamientos).

  4. Mujer sentada frente al espejo aplicándose crema en la mejilla con las yemas

    Recuperación y cuidado — tras el tratamiento se indica cómo reducir la irritación y atender la hidratación y la protección solar. La siguiente sesión se fija viendo la evolución de la recuperación, no en una fecha predeterminada.

ATTITUDE Clinic trabaja con el principio de producto original, dosis correcta y precio justo, y no opta por subir en exceso el número de sesiones o la intensidad para lograr resultados rápidos.

Cuidado posterior y efectos secundarios

Después del tratamiento basta con seguir este orden.

  1. Mujer con el pelo recogido secándose la cara con una toalla frente al lavabo
    Calma — el mismo día puede quedar sensación de calor y enrojecimiento, así que lave la zona con agua tibia y con suavidad y reduzca la irritación por frotamiento.
  2. Mujer con el pelo recogido echándose crema de un tubo en la mano en el baño
    Hidratación — si la piel está seca, la queratina se apelmaza y tiende a obstruir los poros, así que aplique crema hidratante con frecuencia.
  3. Mujer con sombrero de ala ancha aplicándose protector solar en mejillas y nariz
    Protección solar — durante al menos 2 semanas tras el tratamiento, aplique protector solar con cuidado y retoque al aire libre.
  4. Profesional examinando la mejilla de una paciente sentada bajo luz de aumento
    Seguimiento — fije la fecha de la siguiente sesión observando la velocidad a la que bajan el enrojecimiento y las costras.

Las reacciones frecuentes son enrojecimiento, hinchazón, sequedad, costras finas y marcas puntiformes. Tras un tratamiento con Potenza o láser de erbio, estas reacciones suelen bajar en unos días a 1 semana, y pueden aparecer hiperpigmentación o brotes temporales. En casos raros pueden aparecer quemaduras, infecciones o cicatrices, y se ha reportado hipopigmentación irregular cuando el toning de baja potencia se repite con mucha frecuencia (columna sobre poros).

También hay momentos en los que conviene contactar sin esperar. Cuando el enrojecimiento o el escozor duran más de 3 días o empeoran de repente, cuando aparecen ampollas y cuando la zona donde se retiró una costra se oscurece. Estos cambios retrasan la recuperación, así que es mejor confirmarlos en consulta.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas sesiones de tratamiento de poros necesito?

Los tratamientos fraccionados que trabajan los poros y la textura suelen plantearse en 3–5 sesiones con 4–6 semanas de intervalo, como ejemplo habitual. Si además hay cicatrices de acné, también se plantean 4–6 sesiones con 4–8 semanas de intervalo. Ahora bien, estas cifras varían según el grosor de la piel, la velocidad de recuperación y la exposición al sol. Como la combinación de tratamientos también cambia según si el poro es de tipo sebo o flácido, lo natural es confirmar el tipo en la primera consulta y decidir después las sesiones.

¿El tratamiento de poros funciona con una sola sesión?

Puede notar un cambio temporal con una sola sesión. Sin embargo, ese cambio suele parecerse más a hinchazón o hidratación, y el colágeno tarda semanas en asentarse. Más que juzgar justo después de una sesión, es más preciso fijar la siguiente según las fotos y el estado 2–4 semanas después. Lo realista es pensar que no es un área que se cierre con una sola sesión.

¿Puedo hacer vida normal justo después del tratamiento de poros?

Con tratamientos de baja potencia, muchas veces se puede maquillar el mismo día; con el fraccionado de alta potencia o los tratamientos que forman costras, la recuperación puede tardar 7–14 días. También puede quedar enrojecimiento y una textura como de papel de lija durante 3–5 días. Si tiene un evento importante, es más seguro avisar de la fecha y calcular hacia atrás. Durante la recuperación conviene evitar la sauna, el ejercicio intenso y la exposición solar fuerte.

Si uso tiras para poros con frecuencia, ¿se agrandan más?

Es difícil afirmar que la tira en sí agrande el poro. Ahora bien, si se retira con fuerza y con frecuencia, la piel alrededor se irrita y puede verse más marcada. Aunque se retire el sebo de la superficie, vuelve a acumularse en unos días, así que un cuidado que frene la velocidad a la que se acumulan el sebo y la queratina dura más que las tiras. El hábito de apretar con las manos puede dañar la pared del poro y dejarlo dilatado, así que conviene evitarlo.

¿Cómo elegir una clínica para el tratamiento de poros?

Más que la lista de equipos, conviene fijarse en el orden de la consulta. Compruebe si distingue primero si su poro es de tipo sebo o de elasticidad, si le dice tanto los tratamientos necesarios como los que no lo son, si no fija el número de sesiones y el intervalo de forma excesiva, y si le explica los efectos secundarios y el periodo de recuperación. También es un punto a revisar si es un lugar donde puede consultar cuando aparece alguna molestia después del tratamiento.

De un vistazo

Tabla 2 De un vistazo
Punto Clave
Criterio de sesiones Fraccionado para poros y textura 3–5 sesiones, cicatrices de acné 4–6 sesiones como ejemplo habitual
Criterio de intervalo 4–6 semanas, ajustadas según la evolución de la recuperación
Qué determina el intervalo El tiempo que tarda el colágeno en asentarse y la velocidad de recuperación de la piel
Diferencias según el tipo La combinación de tratamientos cambia según el tipo sebo, flácido, cicatriz o mixto
Cuidado entre sesiones Protección solar, hidratación, evitar el calor y la exfoliación
Señales para no esperar Cuando el enrojecimiento o el escozor duran más de 3 días o empeoran